Esperanza De Vidha Atencion Pastoral A Personas Que Viven con SIDA (Catholic Bishops Conference of Mexico) 19/01/05
BOLETÍN DE PRENSA CON MOTIVO DEL PROYECTO:
“ESPERANZA DE VIHDA”
ATENCIÓN PASTORAL A PERSONAS QUE VIVEN CON SIDA
Mucho más que las numerosas enfermedades infecciosas que la humanidad ha sufrido a lo largo de la historia, el SIDA tiene profundas repercusiones de naturaleza moral, social, económica, jurídica y organizativa, no sólo en las familias y en las agrupaciones locales, sino también en las naciones y en todos los pueblos.
Desde la aparición de la epidemia del VIH-SIDA en los años 80, se han registrado más de 22 millones de muertes por esta enfermedad. Actualmente 42 millones de personas la padecen, y entre ellas más de 260 mil viven en la República Centro-Africana.
Por esta razón, y en respuesta a la convocatoria que la Santa Sede ha hecho para hacer frente a este virus en el mundo, CÁRITAS, la Comisión Episcopal de Pastoral Social y la Universidad Iberoamericana de Puebla, en unión con los proyectos que la ONU tiene para combatir esta epidemia, han elaborado una serie de actividades que comprenden el proyecto: “Esperanza de VIHDA”, que tiene como metas fundamentales:
- Organización de una colecta nacional en favor de los enfermos de VIH de la República Centro Africana, el próximo domingo 13 de febrero del 2005.
- Diseño de una campaña de sensibilización sobre el VIH – SIDA.
- Elaboración de talleres y materiales de apoyo para enfermos de VIH-SIDA.
- Estrategias de apoyo para la adquisición de medicamentos.
- Elaboración de materiales de apoyo contra la discriminación y estigmatización a cero positivos y enfermos de SIDA.
Las personas con SIDA no son personas lejanas, poco conocidas, ni son el objeto de nuestra mezcla de lástima y repulsión. Concientemente debemos tenerlos presentes, como individuos, y como comunidad acogerlos con un amor incondicional.
Debemos rechazar la doctrina falsa que el VIH-SIDA es un castigo de Dios, es más bien una llamada a trabajar conjuntamente en la formación y sensibilización de la humanidad para disminuir nuevas infecciones y la discriminación de aquellos que son portadores de este virus.
A este lamentable problema del SIDA en el mundo, se le añade la expectativa de falsas soluciones como el uso del condón. Es necesario dar soluciones de fondo: una educación sexual madura, la promoción del amor que no se limita al placer físico, y el fomento de valores que respondan y respeten al ser humano en toda su dimensión.
Recordemos que el SIDA no es sólo un problema biomédico, sino un problema social que nos afecta a todos los seres humanos y que exige de nosotros acciones eficaces y solidarias.
Por los Obispos de México,
Mons. Carlos Aguiar Retes
Obispo de Texcoco
Secretario General de la CEM




